La Cámara Marítima y Portuaria de Chile (CAMPORT) presentó este mes el informe “99 Propuestas para la Competitividad Marítimo-Portuaria”, un documento técnico que busca fortalecer el desempeño del sistema logístico nacional en el largo plazo, en un contexto marcado por la inestabilidad del comercio internacional y mayores exigencias operativas. Dentro del eje de Eficiencia Portuaria, el informe identifica como una de las problemáticas más críticas la disponibilidad de los puertos, condición clave para asegurar la continuidad de las cadenas de suministro y la competitividad del comercio exterior chileno.
De acuerdo con antecedentes recopilados por CAMPORT y el Sistema de Visualización de Instalaciones Portuarias (SVIP) de la Directemar, varios puertos del país presentan niveles de disponibilidad inferiores al 90%, cuando un estándar razonable se sitúa por sobre el 95%. El informe advierte que esta situación “afecta nuestra competitividad a nivel mundial” y responde tanto a factores estructurales como operacionales, entre ellos “ineficiencias en la operación del sistema, estudios de maniobrabilidad caducos y/o inadecuados, localización del puerto en una bahía no abrigada y/o condiciones de infraestructura de abrigo insuficientes”.
Uno de los principales detonantes de la baja disponibilidad son los cierres de puertos por condiciones climáticas adversas, un fenómeno que se ha intensificado con el cambio climático. Citando a la UNCTAD, el documento señala que el aumento del nivel del mar y la mayor frecuencia de eventos extremos generan “consecuencias serias en los puertos y en su infraestructura”, provocando daños directos, interrupciones operacionales y pérdidas económicas. Estudios nacionales refuerzan esta tendencia: el investigador Patricio Winckler, de la Universidad de Valparaíso, proyecta un aumento significativo de la inactividad operacional y destaca que los cierres por marejadas en Chile pasaron de 17 a 3.022 horas anuales entre 2008 y 2018.
CAMPORT subraya que el impacto económico de estas interrupciones es considerable. Según una estimación del gremio, “una paralización total del sistema portuario nacional durante un solo día generaría pérdidas del orden de 8,8 millones de dólares”, considerando efectos directos e indirectos sobre puertos, navieras, embarcadores y destinatarios de carga.
Propuestas de CAMPORT
Frente a este diagnóstico, el informe pone el acento en un conjunto de propuestas orientadas a elevar la disponibilidad portuaria y, con ello, la eficiencia del sistema. Una de las principales es la realización urgente de “un estudio integral de todas las instalaciones portuarias y establecer un plan de protección para cada terminal”, con foco en la adaptación al cambio climático. Este plan debería incluir anteproyectos, inversiones, cronogramas y fuentes de financiamiento, y ser encargado por los ministerios de Transportes y Telecomunicaciones y de Obras Públicas, incorporando también a los puertos privados concesionados.
En paralelo, CAMPORT propone establecer como objetivo una disponibilidad mínima del 95% para todos los terminales portuarios del país, instruyendo a las empresas portuarias estatales a asegurar dicho estándar. El informe enfatiza que esta responsabilidad “no es de los concesionarios”, sino del sistema portuario en su conjunto y de la institucionalidad pública que lo rige.
Otro ámbito clave es la modernización de los Estudios de Maniobrabilidad (EM). El documento plantea asegurar su rápida incorporación al nuevo marco de autorizaciones sectoriales, con procedimientos más ágiles y plazos acotados, señalando que “dada la importancia del tema, se espera que la Directemar realice esta transición en el más breve plazo posible”.
CAMPORT también plantea actualizar las actuaciones del Cuerpo de Prácticos para responder a las condiciones actuales, revisando funciones, responsabilidades y esquemas de capacitación. “Los efectos del cambio climático imponen la necesidad de efectuar maniobras en condiciones meteorológicas más adversas, y las naves son cada vez más grandes y dotadas de sofisticados sistemas de guía y navegación, que se deben aprovechar al máximo”, indica el informe. Asimismo, se propone evaluar la incorporación de personas sin formación militar previa al cuerpo de prácticos, como una forma de enfrentar la escasez existente en varias zonas del país.
En conjunto, las propuestas de CAMPORT apuntan a abordar la disponibilidad portuaria como un problema sistémico, donde convergen infraestructura, regulación, capital humano y adaptación climática. Para el gremio, avanzar en estas medidas es condición indispensable para mejorar la eficiencia portuaria y evitar que Chile quede rezagado frente a otros países que ya están optimizando sus procesos logísticos a un ritmo acelerado.


