El Gobierno nacional confirmó un nuevo ajuste al subsidio del diésel, con el objetivo de corregir una focalización que venía beneficiando a sectores que no requieren apoyo estatal directo.
Según lo anunciado, el precio preferencial del diésel dejará de aplicarse a vehículos particulares, diplomáticos y oficiales, que hasta ahora accedían al beneficio sin hacer parte de los sectores priorizados.
Con esta medida, el subsidio se mantendrá exclusivamente para camiones, buses, transporte masivo y sistemas de pasajeros, considerados fundamentales para el abastecimiento y la movilidad en el país.
El Ejecutivo explicó que estos sectores cumplen un papel clave en la
cadena productiva, especialmente en el transporte de alimentos, insumos y bienes básicos para la población.
Uno de los puntos centrales del anuncio es que el transporte público no tendrá incrementos derivados de este ajuste, lo que busca evitar impactos directos en las tarifas para los usuarios.
De acuerdo con el Gobierno, la decisión apunta a proteger la economía popular, reduciendo el riesgo de aumentos en los precios de productos esenciales.
Las autoridades señalaron que la focalización del subsidio permitirá un uso más eficiente de los recursos públicos, destinándolos a quienes realmente dependen del diésel para su actividad económica.
El ajuste también responde a la necesidad de corregir distorsiones que se habían generado con el esquema anterior, el cual no diferenciaba adecuadamente entre usos esenciales y no prioritarios del combustible.
Desde el Ejecutivo se reiteró que la medida busca mantener la estabilidad en los costos del transporte de carga y pasajeros, evitando presiones adicionales sobre la inflación.
Con este cambio, el Gobierno avanza en una política de subsidios más dirigida, enfocada en garantizar el abastecimiento nacional y la movilidad sin afectar el bolsillo de los ciudadanos.


