EL NUEVO SIGLO consultó con el presidente de Fedetranscarga, Arnulfo Cuervo, para conocer la percepción del gremio frente a las medidas tomadas por el Gobierno Petro frente al tema de los peajes.
EL NUEVO SIGLO: El Gobierno decidió desactivar algunos peajes, especialmente en la costa atlántica. ¿Cómo ve el sector de transporte de carga esta decisión?
Arnulfo Cuervo: Cuando hablamos de que los peajes pasarán a manos de Invías, estamos dignificando el tema de la necesidad que, en Colombia, para mantener y construir la infraestructura se requiere indiscutiblemente de esta figura por cuenta del tema de los recursos, que son pocos. Cuando hablamos de construcción de carreteras en el país y que, siendo el 96 % de la carga la que es transportada en las carreteras por camiones, las necesitamos.
Nosotros necesitamos que las carreteras sean funcionales. En ese orden de ideas, la administración o las decisiones que se tomen contractualmente o jurídicamente por las instituciones privadas, cuando hablamos de las instituciones público-privadas, por el Gobierno nacional, deben garantizar ese funcionamiento en las carreteras, que sea el más adecuado para que el tránsito sobre las vías, que implica el comercio exterior colombiano moviéndose, consumo interno y la seguridad alimentaria se ajuste a las necesidades del pueblo colombiano.
ENS: Algunos sectores critican la improvisación del Gobierno en el manejo de los peajes. ¿Comparte esa preocupación?
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AC: En su momento hicimos la observación correspondiente y advertimos al Ministerio de Transporte que suspender el incremento de tarifas, ya establecido contractualmente, era inconveniente porque implicaba violar acuerdos y contratos vigentes.
El Ministerio señaló que la contingencia estaba prevista; sin embargo, de cerca de un billón de pesos generados en deudas de las concesiones por el congelamiento de los peajes, el Gobierno solo entregó entre julio y agosto más de 500 mil millones de pesos. Esto dejó un déficit en las concesiones y causó un daño significativo, que incluso derivó en demandas.
ENS: ¿Cómo ven los transportadores la crisis de seguridad que se presentan en algunos sectores del país y que afectan la movilidad de varios transportes de carga?
AC: La crisis de seguridad se presenta de manera generalizada en Colombia. Esa seguridad tiene que ver con el tránsito en las vías y no solamente se genera esa inseguridad por ataques de grupos alzados en armas, sino por los más de 2.000 bloqueos que se suscitaron desde los últimos tres años en las carreteras del país por cuenta de la mal llamada protesta social que el Gobierno defiende y ha hecho caso omiso cuando en el tema del transporte de carga se habla de que por un bloqueo en las carreteras no solamente se atenta contra los transportadores, sino contra la competitividad del país, contra la seguridad alimentaria de los colombianos. Eso nos tiene enormemente afectados.
Afectados por las pérdidas de horas de trabajo que se dejan de elaborar. Nos tiene afectados por el incremento del valor de las primas de pólizas de seguros en razón de los inicios que se dan. Nos tiene afectados porque en algunas zonas se ha hecho imposible realizar la actividad de transporte de carga y yo le puedo dar un ejemplo puntual.
El movimiento de la cosecha de café del departamento de Nariño el año pasado, de 17 empresas que entraban allí a mover ese café para exportarlo a través del puerto de Buenaventura, solamente en los últimos tres meses operaban dos empresas. Y todo ese tipo de situaciones, incluso cuando se atenta contra la seguridad de los equipos por la quema de vehículos que se dio también el año pasado, además porque se atentó contra la integridad física de los conductores. Es una preocupación enorme cuando determinamos nosotros que uno de los glóbulos rojos de la economía colombiana son los transportadores, que mueven esa economía, cuando hablamos nuevamente de ese comercio exterior e interno, la seguridad física que va de la mano con la falta de seguridad jurídica, esto perjudica enormemente el desarrollo colombiano.
ENS: El nuevo decreto de emergencia económica ¿en qué afecta al sector transportador?
AC: Los decretos derivados de la emergencia económica cuando incrementa el impuesto a las ganancias y a la utilidad de las empresas, nosotros como transportadores, por supuesto cuando hablamos de la empresa afiliada, nos vemos enormemente afectados. Nos afecta tanto como nos afectó el decreto 372, que incrementó la autorretención para el sector de transporte de carga en Colombia en el 318 %, entonces cuando tenemos que pagar mayores tributos indiscutiblemente se nos atrapa la caja y eso no nos permite preindicar o inversiones o incluso no nos podernos mover en el sentido del progreso, entonces la afectación sigue siendo enorme para los transportadores de carga en Colombia.
ENS: Tras los hechos recientes en Venezuela, ¿la tensión ha afectado el transporte de carga en la zona binacional?
AC: Hasta el momento hay normalidad en el movimiento de carga. El intercambio comercial con Venezuela tuvo su punto más alto en 2008, cuando Colombia exportó cerca de 7.000 millones de dólares. Para septiembre de 2025, las exportaciones iban en 875 millones, no tengo la cifra exacta, pero esperamos que hayan alcanzado alrededor de 1.000 millones de dólares.
Por ahora no ha habido cambios. Teniendo en cuenta la situación puntual relacionada con el presidente Nicolás Maduro, hoy preso en Estados Unidos, la situación económica no ha variado de manera sustancial y el país continúa moviéndose bajo condiciones similares a las que ya se venían presentando. Aunque el mundo está a la expectativa de lo que pueda ocurrir, un cambio radical podría afectar aún más la gobernabilidad de Venezuela, considerando los antecedentes de violencia y tensiones internas.
Lo que parece buscarse es una transición tranquila, posiblemente lenta. En materia de comercio, no prevemos una interrupción, ya que Colombia sigue siendo proveedor clave de alimentos, productos de la industria plástica y otros bienes, debido al debilitamiento del aparato productivo venezolano tras años de expropiaciones. Esperamos que en los próximos meses el intercambio comercial aumente y que, en un eventual proceso de reconstrucción económica, Colombia sea el principal proveedor, con el transporte de carga como el medio para llevar esos productos a Venezuela, en cabeza de los camioneros y de todo el transporte y la logística, que en nuestro país lo sabemos manejar muy bien.


